UPPPSSSS!!!!

mayo 16, 2008

Hoy me levante temprano, me puse los calzoncillos largos, me vestí lentamente, hice café, agarre mis palos de golf, me fui silenciosamente al garaje, puse los palos en el coche, y procedí a sacar el coche del garaje bajo una lluvia torrencial.

Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph.
Volví a meter el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día.

Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama.

Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, haciendole una rica cucharita y le susurré al oído:
– ‘El tiempo afuera está horrible’.

Ella me contestó medio dormida, ‘Ya lo sé…’

– ‘¿Puedes creer que el webon de mi marido se fue a jugar al golf?’

Test de la bañera

mayo 14, 2008

Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, uno de los visitantes le preguntó al Director qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado.

– ‘Bueno’, dijo el Director, ‘hacemos la prueba siguiente: llenamos completamente una bañera, luego le ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que vacíe la bañera. De la forma como vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no’.

-Ah, entiendo- dijo el visitante. – Una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza.

-No -dijo el Director, ‘una persona normal sacaría el tapón’. Usted ¿Qué prefiere: una habitación con o sin vista al jardín.

Dedicado a todos los que, como yo, pensaron en el balde.
Un abrazo y que tengan un buen día.

Las espinacas de Popeye son Verdad!!

mayo 8, 2008

Un estudio norteamericano dice haber comprobado que esta verdura ayuda en el crecimiento de los músculos, gracias a la acción de los esteroides que posee. Cuánto hay que comer para ser más fuerte

La tesis, defendida en base a los dibujos animados de Popeye, fue analizada en laboratorio por especialistas de la Universidad de Rutgers, en New Jersey.

Los científicos extrajeron esteroides encontrados en las hojas de la verdura y evaluaron su acción al entrar en contacto con las muestras de tejido muscular humano. Y descubrieron que éstos aumentan la velocidad de crecimiento de los músculos hasta en un 20%, informó el sitio Globo.com.

Los especialistas aseguran que los esteroides actúan directamente sobre las proteínas, transformándolas en masa muscular. El estudio, publicado por la revista New Scientist, se repitió en distintos momentos y comprobó que el efecto era el mismo.

Sin embargo, los científicos afirmaron que quien desea contar con la ayuda de la espinaca para ser más fuerte debe comer por lo menos un kilo de esta verdura por día.

Estudios anteriores sugieren que la espinaca puede ayudar también a las personas con exceso de peso a adelgazar, al disminuir la velocidad de la digestión de grasa y prolongar la sensación de saciedad. Otras investigaciones también ya mostraron que esta verdura puede aumentar la capacidad cerebral al mantener la mente abierta.

Fuente: Infobae

Popeye – Hillbilling and Cooing

Les Luthiers – Cosquin 2005

abril 17, 2008

Encontré en youtube el video de Les Luthiers de cuando estuvieron en cosquin en el 2005 publicado por el capo de pakohumor.
El video está dividido en 7 partes y aqui las publico todas juntas para que lo disfruten completo!!

Parte 1 

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Parte 6

Parte7

Les Luthiers – Serenata Mariachi

abril 17, 2008

Otro de los mejores de Les Luthiers

Serenta Mariachi

Obra nº: 043
Espectáculos: Recital ’73 Viejos fracasos
Discos: Les Luthiers volumen IV
Vídeos: (No)

(Se ofrecen dos versiones de esta popularísima obra de Les Luthiers: la primera y más conocida, corresponde al Volumen IV; la segunda, a la actuación celebrada en el Teatro Odeón de Buenos Aires, el 28 de agosto de 1976)



VERSIÓN DE DISCO
En la Serenata Mariachi de Maximiliano Robirosa, una típica formación mariachi -dos trompetas, cuatro violines dos guitarras, requinto y contrabajo (por guitarrón)- pone marco a una historia de amor, pasión, celos, coraje, virilidad, violencia, salvajismo, muerte, resentimiento, venganza, arrepentimiento, castigo, remordimiento, perdón, amor, celos, venganza, muerte, arrepentimiento, amor renacido, celos renacidos, vejez y muerte natural. O por lo menos algunas de estas cosas.

– ¿Cómo estás, Porfirio?
– ¿Qué hubo, Bernardo?
– Pues aquí me ves. Voy a cantarle una serenata a mi chaparrita, que vive aquí, en este caserío.
– Pues fíjate que casualidad. La mía también vive en este caserío.
– ¿Y tú también estás de serenata?
– Pues fíjate que sí, pero fíjate que no.

– ¿Y por qué no?
– No me alcanza el dinero para contratar a los músicos.
– ¡Pero mano! Entre cohetes… entre cuotas… cuitas
– Entre cuates.
– Entre esos… ¡Compartamos mi mariachi!
– ¿Compartir tu…? ¡Pues se agradece, Bernardo!
– ¡Pues te presto mi mariachi!
– ¡Pues se agradece, Bernardo!
– ¡Pues empieza tú primero!
– ¡Pues se agradece!
– …Bernardo…
– Bernardo.
– ¡Música, mariachis!

Diez días y diez noches,
a mi potro prendido
desde Guadalajara
este charro ha venido.
Y aunque estoy muy dolorido
el esfuerzo ha valido
pues tu amor
me ha dejado estupido.

– ¡Ándale, Bernardo! ¡Cántale ahorita a la tuya!
– Se agradece…

He cruzado los estados de Chihuahua,
Tamaulipas y Aguas Calientes,
Guanajuato, Durango y Zacatecas
con amor y un clavel entre los dientes.
Galopando he cruzado tanto estado,
tanto estado interminable
que el clavel me lo he tragado
y mi estado es lamentable.

– Al pie de tu reja
– Al pie del balcón
– con alma y con arte
– estoy yo parado
– mi virgen morena
– mi linda rechula
– yo vengo a cantarte
– tu amor me ha flechado
– pues quiero llevarte
– me encuentro embarcado
– mismito a la iglesia
– en tal peripecia
– pues quiero decirte
– que mi alma te aprecia
– María Lucrecia…

– ¿Eh?
– ¿Cómo?
– ¡Oye, mano, que María Lucrecia es mi chaparrita!
– ¡Pues que no es tu chaparrita!
– ¡Oye, que sí es mi chaparrita!
– Pues mira, Porfirio, veremos a quien prefiere María Lucrecia!
– ¡Ándale!

Siento que me atan a ti
tu sonrisa y esos dientes
el perfil de tu nariz
y tus pechos inocentes.

Tus adorados cabellos,
oscuros, desordenados,
clara imagen de un anzuelo
que yo mordí fascinado.

– ¡Sal de aquí, Porfirio!
– ¡Que no salgo nada!
– ¡Sal de aquí!
– ¡Que no salgo!

– Siento que me atan a ti
– tus adorados cabellos,
– tu sonrisa y esos dientes
– oscuros, desordenados,
– el perfil de tu nariz
– clara imagen de un anzuelo
– y tus pechos inocentes.
– que yo mordí fascinado.

En esta noche
De cálidos contornos
(¿Cálidos? ¡Si hace un frío de perros!)
Yo vengo a brindarte
(¡Qué va a brindarle, este cuate grosero…!)
Mi loca pasión
(¡No te dije! ¡Pues que te trata de loca!)
Si turbo tu sueño
(¡Pues claro que lo turba, con esa voz tan cascadota!)
Perdóname, chula
(¿Te pide perdón? ¡Es porque se siente culpable!)
Mas vengo a ofrecerte
(¿Qué futuro te espera? ¡Un vendedor ambulante!)
Mi canto de amor.
(¡Miente! ¡Créeme, Lucrecia, este charro no te quiere ni tantito!)
¡Y qué caray!
Apuro un tequila,
Te cargo en las ancas,
Y nos vamos los dos.
(¡No, Bernardo! ¡Contigo no voy a ningún lado!)

Y si echo bravatas
También las sostengo
Pues todos se rajan (¡Pues no seré yo quien se raje!)
De mi pistolón. (¿De tu pi…? ¡Pues sí, seré yo!)

– María Lucrecia, ¡ay!, vente conmigo
– María Lucrecia, ¡ay!, vente conmigo
¡Ay! Lucrecia, no te rajes
pues yo te ofrezco…

– Una rosa
– Dos geranios
– Seis claveles
– Una selva… ¡Bang!
– Una diadema de perlas
– Una sortija de plata
– Una pulsera de oro
– Un brazalete de uranio… ¡Bang!
– Una tormenta de pasiones
– Un impermeable… ¡Bang!
– Un futuro venturoso
– Dos futuros venturosos… ¡Bang!
– Un ámbito bucólico
– Un… una… ¡Bang!
– Pues fíjate, María Lucrecia, lo que yo te ofrezco es un tierno hogar.
– Depto. chic. cuatro ambient. dependenc de servic, garag. Telef.
– Y… y yo…
– ¡Intermediarios abstenerse!
– ¡Ay! Lucrecia, te has quedado muda (Óyeme, Bernardo, mira…)
– Siento que ya te estoy conquistando (No, no, no… nada de eso, escu…)
– Te has quedado tan quieta y silenciosa (Óyeme, Bernardo…)
– No te oigo porque estoy cantando (No, no, que la has matado de un tiro)
– Te he dejado con los ojos en blanco (Pues claro, ¡si está muerta!)
– Y has lanzado un gran suspiro (¡Como que fue el último!)
– Te siento muerta de amor (Eso, eso, está muerta, mira…)
– De amor (No, no de amor precisamente, mira, que la has matado de… ¡que la has matado!)
– ¿Qué la he matado?
– ¡Todita!
– ¿Y cómo?
– ¡Recién, con la balacera!
– ¿Recién con la balacera? ¡Por unos tiritos! ¡Mira qué floja!
– ¡Pues tienes razón!

La mujer que mi canto no quiere oír
Para mi ha dejado de existir.


VERSIÓN DE LA ACTUACIÓN EN EL TEATRO ODEÓN DE BUENOS AIRES, EL 28 DE AGOSTO DE 1976
(NARRADOR: Marcos Mundstock; BERNARDO: Daniel Rabinovich; PORFIRIO: Carlos Núñez Cortés; ORDÓÑEZ: Marcos Mundsdock)

NARRADOR: El compositor mexicano Maximiliano Robirosa, según la opinión de ciertos musicólogos descubrió la música siendo un niño apenas. Otros, en cambio, sostienen que para ese entonces la música ya había sido descubierta. Lo cierto es que Maximiliano Robirosa debe su formación musical a su padre, el caudillo Benito Chamorro. Chamorro, en efecto, envió a Maximiliano al conservatorio de un célebre músico, descendiente de los aztecas, el maestro Robustiano Quetalpepetocatealgo. Chamorro, para evitar que su hijo se arrepintiera y abandonara el conservatorio, siguiendo el ejemplo de Hernán Cortés, ordenó que le quemaran el caballo, terrible episodio este que afectó a Maximiliano, su sensibilidad, su piadoso espíritu, y sobre todas las cosas, su caballo. Robirosa es el autor de la célebre “Serenata Mariachi”, que interpretan seguidamente Les Luthiers.

BERNARDO: Buenas noches, mis mariachis, ¿qué hubo Porfirio, cómo estás? Hola manito
PORFIRIO: ¿Pos qué hubo, Bernardo?
BERNARDO: Pos he venido a cantarle una serenta a mi chaparrita, que vive acá, en este caserío.
PORFIRIO: Je,je, pos fíjate qué casualidad, la mía también vive por este caserío, solo que un poquitín más allá.
BERNARDO: ¿Y qué has venido a hacer, manito?
PORFIRIO: He venido a cantarle una serenatita yo también.
BERNARDO: ¿Adónde están tus mariachis?
PORFIRIO: Pos fíjate Bernardo que no he traído mariachis, pos la finanzas…. ¿pos qué hubo, Ordóñez?
ORDÓÑEZ: ¿Pos cómo estás, mano?
PORFIRIO: Pos aquí me ves, ¿se puede saber a qué has venido?
ORDÓÑEZ: Pos he venido a acompañarte en tu serenata
PORFIRIO: Mira, se agradece Ordóñez, pero tú sabes que no tengo dinero con que pagarte
ORDÓÑEZ: ¿Pero eso qué importa, mano? Toco gratis
PORFIRIO: ¡Se agradece, ja, ja! ¿Y qué tocas?
ORDÓÑEZ: Dime
PORFIRIO:
ORDÓÑEZ: ¿Nunca escuchaste el refrán aquel que dice:… no, aquel… que dice: “Ordóñez toca lo que usted le Ordóñez”?
PORFIRIO: ¿Y cómo tocas, Ordóñez?
ORDÓÑEZ: Pos escucha. (Ordóñez obtiene a muy duras penas un sonido chillón y desafinado de una trompeta) ¡Y después sigue! Pos dime, pos dime, ¿qué te ha parecido?
PORFIRIO: Pos ni gratis, Ordóñez.
BERNARDO: Ahorita, ¿y cómo le vas a cantar?
PORFIRIO:
¿Horitita?
BERNARDO
: Sí
PORFIRIO: A capella
BERNARDO: Pero manito… entre cohetes… entre cuotas… entre cuitas…
PORFIRIO: Entre cuates
BERNARDO: ¡Entre esos, entre esos! Compartamos mi mariachi
PORFIRIO: ¡Pos se agradece, Bernardo!
BERNARDO: ¡Pos te presto mi marichi!
PORFIRIO: ¡Pos se agradece, Bernardo!
BERNARDO: ¡Pos empieza tú primero!
PORFIRIO: ¡Pos se agradece!
BERNARDO: ¡Bernardo!
PORFIRIO: Bernardo
BERNARDO: ¡Ándale, Porfirio, ándale Porfirio, ándale!
PORFIRIO: Diez días y diez noches,
a mi potro prendido
desde Guadalajara
este cuate ha venido.
Y aunque estoy muy dolorido
el esfuerzo ha valido
pues tu amor
me ha dejado “estupido”.
BERNARDO: Aquí llega un charro enamorao
como un rayo que el cielo ha arrojao,
con sombrero de plata bordao,
con pistolas de oro enchapao.
Desde Jalisco en un mulo,
sin temor ni disimulo
ha viajado este rechulo
pa pedirte… ¡un ósculo!
PORFIRIO: Al pie de tu reja
BERNARDO: Al pie del balcón
PORFIRIO: con alma y con arte
BERNARDO: estoy yo parao
PORFIRIO: mi virgen morena
BERNARDO: mi linda rechula
PORFIRIO: yo vengo a cantarte
BERNARDO: tu amor me ha flechao
PORFIRIO: pos quiero llevarte
BERNARDO: me encuentro embarcao
PORFIRIO: mesmito a la iglesia
BERNARDO: en tal peripecia
PORFIRIO Y BERNARDO A CORO: pos quiero decirte
que mi alma te aprecia
María Lucrecia…
PORFIRIO:
¡Pos fíjate manito, que María Lucrecia es mi chaparrita!
BERNARDO:
¿Es tu qué?
PORFIRIO:
Que es mi chaparrita
BERNARDO:
¿Que es tu qué?
PORFIRIO:
Que.. que… que no te pierdas, Bernardo
BERNARDO: Siento que me atan a ti
tu sonrisa y esos dientes
el perfil de tu nariz
y tus pechos inocentes.
PORFIRIO: Tus adorados cabellos,
oscuros, desordenados,
clara imagen de un anzuelo
que yo mordí fascinado.
BERNARDO: Siento que me atan a ti
PORFIRIO: tus adorados cabellos,
BERNARDO: tu sonrisa y esos dientes
PORFIRIO: oscuros, desordenados,
BERNARDO: el perfil de tu nariz
PORFIRIO: clara imagen de un anzuelo
BERNARDO: y tus pechos inocentes
PORFIRIO: que yo mordí fascina…
BERNARDO: En esta noche
de pálidos contornos
yo vengo a brindarte
mi loca pasión
PORFIRIO: ¡Huy, yo también!
BERNARDO: Si turbo tu sueño
perdóname, chula
mas vengo a ofrecerte
mi canto de amor.
PORFIRIO: ¡Que sean dos, los cantos!
BERNARDO: ¡Y qué caray!
apuro un tequila,
te cargo en las ancas,
y nos vamos los dos.
PORFIRIO: ¡Huy, pues vámonos, Bernardo!
BERNARDO: Y si echo bravatas
también las sostengo
pos todos se rajan
de mi pistolón.
PORFIRIO: ¡María Lucrecia, ay vente conmigo!
BERNARDO:¡ María Lucrecia, ay vente conmigo!
PORFIRIO Y BERNARDO A CORO: Ay, Lucrecia, no te rajes
pos yo te ofrezco…

PORFIRIO: Una rosa
BERNARDO: Dos geranios
PORFIRIO: Seis claveles
BERNARDO: Diez macetas, ¡pum!
PORFIRIO: Una tormenta de pasiones
BERNARDO: Un impermeable, ¡pum!
PORFIRIO: Un nidito de amor
BERNARDO: Una cama de seis plazas ¡pum!
PORFIRIO: Un futuro venturoso
BERNARDO: Dos futuros venturosos ¡pum!
PORFIRIO: Un ámbito bucólico
BERNARDO: … ¡pum!
PORFIRIO: Pos fíjate, María Lucrecia, lo que yo te ofrezco es un tierno hogar.
BERNARDO: ¡Dpto. chic, cuatro ambient., dependenc. de servic., garag., teléf.! ¡Intermediarios abtenerse!
PORFIRIO: Mírame, mano
BERNARDO: Ay, Lucrecia, te has quedado muda,
siento que ya te estoy conquistando

PORFIRIO: Nada más lejos…
BERNARDO: te has quedado tan quieta y silenciosa
PORFIRIO
: Óyeme, Bernardo
BERNARDO: no te oigo, porque estoy cantando
PORFIRIO
: No, no, que la has matado de un tiro.
BERNARDO: Te he dejado con los ojos en blanco
PORFIRIO
: Claro, si está muerta, mira
BERNARDO: has lanzado un gran suspiro
PORFIRIO
: ¡Como que fue el último!
BERNARDO: Te siento muerta de amor
PORFIRIO
: Eso, está muerta
BERNARDO: de amor…
PORFIRIO
: No de amor precisamente. ¡Que la has matado!
BERNARDO: ¿Que la he matado?
PORFIRIO: ¡Todita!
BERNARDO: ¿Y cómo?
PORFIRIO: Recién, con la balacera
BERNARDO: Recién con la balacera… por unos tiritos…¡qué floja!
PORFIRIO Y BERNARDO A CORO: La mujer que mi canto no quiere oír
Para mi ha dejado de existir.

Fuente: http://www.icsi.berkeley.edu/~chema/luthiers/043.html

Les Luthiers – El Explicado

abril 17, 2008

Gato didáctico. Estreno Año 1975.

Breve sinopsis (Sinopsitis)

En esta obra del folklore argentino se nos explica, con un lenguaje fácilmente entendible, el significado de algunos términos criollos. Pero no es fácil ya que, ante cualquier descripción por muy simple que sea, a veces pueden surgir distintas interpretaciones.

Les Luthiers -Me Engañaste una vez mas-Gloria de Mastropiero

abril 17, 2008

Por fin uno que no había visto!!

2 tangazos aRRRgentinos

Les Luthiers – La bella y graciosa moza

abril 17, 2008

La bella y graciosa moza marchóse a lavar la ropa, la mojó en el arroyuelo y cantando la lavó, la mojó sobre una piedra, la colgó de un abedul

Obra nº: 059
Espectáculos: Mastropiero que nunca
Discos: Mastropiero que nunca (V)
Vídeos: Mastropiero que nunca

El presente recital del conjunto de instrumentos informales Les Luthiers está totalmente integrado por obras del célebre compositor Johann Sebastian Mastropiero. Mastropiero era muy amigo de la duquesa de Lowbridge, mujer madura cuyos encantos no habían disminuido con los años: habían desaparecido. Mastropiero fingía ardorosa pasión por la duquesa, pero, a sus espaldas, le hacía la corte a su hija, Genoveva; de esta manera, siempre podía ingresar en el castillo y frecuentar a su nieta, Matilde. Semejante juego de simulacros galantes deba excelentes resultados; no era la primera vez que este sistema era utilizado… por las tres mujeres. La duquesa de Lowbridge era la presidenta de la Asociación Protectora de la Música Antigua, y en tal carácter encomendó a Mastropiero la composición de un madrigal para voces e instrumentos sobre alguna leyenda popular. Johann Sebastian comenzó entonces a indagar en las historias que se contaban en la aldea vecina al castillo. Conoció así la terrible leyenda del perro de un convento de carmelitas.. decía… conoció así la terrible leyenda del perro de un convento de carmelitas, que en las noches de luna llena se convertía… en hombre. O también la dolorosa leyenda del séptimo hijo varón de un pastor protestante, que en las noches de luna llena se convertía… al budismo. Por fin, Mastropiero decidió componer su madrigal sobre la simple historia de la moza que luego de lavar la ropa en el arroyuelo marcha al mercado, donde un pastor ofrece en venta una oveja. Pese a que la ve muy flaca, la muchacha decide comprarla. A la entrada del bosque, la oveja intenta huir, pero la niña la retiene. Luego, llega un esbelto jinete que se enamora de ella, (de la niña). La moza, tímida, no se atreve a responder a su galanteo. Por último, el jinete se marcha, y la muchacha se queda triste, añorándolo. Mastro… Mastropiero, en un principio, bautizó su madrigal, como era costumbre, con el primer verso del poema, lo llamó “La bella y graciosa moza marchose a lavar la ropa”; pero luego, la longitud de este primer verso le pareció inadecuada para un título, de modo que rebautizó a su madrigal, lo llamó “La bella y graciosa moza marchose a lavar la ropa, la mojó en el arroyuelo, y cantando la lavó, la frotó sobre una piedra, la colgó de un abedul”. Precisamente, Les Luthiers inician su recital de esta noche, interpretando, de Johann Sebastian Mastropiero… bueno… “La bella y graciosa… bss, bss… la colgó de un abedul”

La bella y graciosa moza marchose a lavar la ropa,
la mojó, la mojó, la mojó en el arroyuelo,
y cantando la lavó.
La frotó sobre una piedra, la colgó de un abedul.

Falalalá

Después de lavar la ropa, la niña se fue al mercado;
un pastor, un pastor, un pastor vendía ovejas,
pregonando a viva voz:
“¡Ved qué oveja, ved qué lana,
ved qué bestia, qué animal!”

Falalalá

La niña la vio muy flaca,
sin embargo le gustó:
“Yo te pago veinte escudos,
y no discutamos más !”

Falalalá

Vuelve la niña cantando,
muy contenta con su oveja.
Cuando llegaron al bosque
la ovejita se escapó.
La niña desesperada,
arrojóse encima de ella;
velozmente y con destreza,
aferrola por detrás.

Falalalá

Llegaba por el camino
jinete de altivo porte.
Descendió, descendió,
descendió de su caballo,
y a la niña le cantó:
“Yo te pago veinte escudos,
y no discutamos más”

Falalalá

La niña ruborizada
tan sólo entornó sus ojos.
El jinete, el jinete,
el jinete enamorado,
dulcemente se acercó,
la mojó en el arroyuelo,
y cantando la lavó.

Falalalá

La niña alejose un paso,
y el jinete tan audez,
arrojose encima de ella,
y aferrola por detrás.

Falalalá

Viendo a la moza temblando,
la frotó sobre una piedra.

Falalalá

Cuando ya estaba por irse,
la colgó de un abedul.

No, no, no, no

Con dolor la niña canta:
“¡Ved qué bestia, qué animal!”

Falalalá

Y parece estar muy triste,
sin embargo le gustó.

Falalalá


Les Luthiers – El negro quiere bailar

abril 17, 2008

El negro quiere bailar (Pas de merengue)

Obra nº: 134
Espectáculos: Les Luthiers unen canto con humor
Discos: (No)
Vídeos: Les Luthiers unen canto con humor

Ésther Píscore: Este está buenísimo, no paro de reirme…

NARRADOR
La siguiente pieza de este recital es un ritmo latinoamericano, muy festivo, animado, que se canta y se baila, sobre todo difundido en países tropicales como Colombia, Venezuela, República Dominicana; en fin, estamos hablando, ni más ni menos, que del famoso merengue. El merengue es una danza…

DOCTOR
¿Cómo le va?

NARRADOR
Bien, doctor, me alegro que esté aquí, así podremos compartir esta breve disertación,

DOCTOR
Ah, cómo no.

NARRADOR
y esto deja de ser un simple monólogo, para convertirse en un… biólogo. Estamos hablando del merengue…

DOCTOR
El merengue es un delicioso postre, un pastel pequeño o pastelito de forma ahovada o ahuevada que se hace batiendo las claras de huevo a punto de nieve, se lo mezcla con el almíbar, y se lo hornea veinte minutos. Una vez que está…

NARRADOR
Doctor, me temo que ha habido un pequeño malentendido, yo me refería al merengue en tanto danza…

DOCTOR
Se baten las claras de huevo a punto de nieve, se lo mezcla con el almíbar y se lo hornea veinte minutos…

NARRADOR
No, no. Danza, danza

DOCTOR
Bueno, se puede danzar, mientras se hace el batimento.

NARRADOR
Por lo tanto, déjeme a mí, le propongo partir desde un principio…

DOCTOR
No se lo puede partir, se desmigaja todo, es un postre seco

NARRADOR
No; digo que partamos de la Historia. Usted sabe que en la mitología griega, están las tres musas que propician las Artes; por ejemplo la musa del teatro, Talía; la musa de la música, Euterpe… bueno, hay otras, hay más… la musa de los escarabajos… la “escaramusa”; pero, dada la índole de la disertación que nos congrega en este recinto, digamos que la musa de la danza, es Terpsícore.

DOCTOR
¿Quién?

NARRADOR
Doctor, no me diga que no conoce a Terpsícore.

DOCTOR
De nombre no, a lo mejor si la veo… ¿Éster Píscore? ¿quién es? No, no la conozco, me acordaría, yo tengo buena memoria para… Éster Píscore es un nombre… bueno… un nombre fuerte… Éster Píscore por su nombre debe ser una mujer… ¡fuá!

NARRADOR
No, no, doctor. No: es Terpsícore.

DOCTOR
Ah… Éster Píscore. Esa es la pronunciación griega, claro. Nosotros a las “Éster” de ustedes las llamamos “Estér”, directamente. Si viene caminando una por la calle y usted le dice “Éster”, sigue caminando y no se entera; en cambio, si usted le dice “Estér”, se da vuelta y dice “¿me llamabas?”, “sí, yo soy Daniel”, y se entabla, ¿eh?, “mucho gusto”, y se entabla lo que puede llegar a ser… bueno, no siempre… siempre y cuando se llame Ester, si se llama Alicia sigue viaje, tampoco se entera, por más que uno le diga Ester… una vez venía caminando una, le dije “Ester”, se dio vuelta y me dijo “yo me llamo José Luis”, y no se entabló nada, porque a mí no me va ese tipo de, ese tipo… no, ni ese tipo ni ningún tipo, quiero decir, no es lo mío, a mí me educaron mis padres de una manera y yo he sabido responder a esa educación, honrando, honrandola, digamos, me educaron en la libertad de poder pensar lo que me dé la gana, pero sí, las cosas se hacían de una forma; también había que poder respetar a los demás, porque cada cual podría hacer de su vida lo que se le diera la gana, ¿no?. Pero no había tu tía, no, o sea no había tu tía, mi tía sí había, ¿no? y ella era la que nos daba cuando nos portábamos ¿no? O sea, pero siempre, siempre había un motivo para tolerar, por ejemplo sí había que respetar a los demás por lo que los demás quisieran ser, no había que ser sectario, el pluralismo, la otredad y digamos la libertad de expresión, inclusive, pues eran la base de… en mi familia, por lo menos, no sé en la suya, ¿no? Si José Luis quiere, allá él, yo no me voy a interponer; bueno, seguro que no me voy a interponer, eso seguro que no, que él haga de su… que él haga lo que quiera, quiero decir; y si usted quiere ir con Jose Luis, vaya, ¿eh? también. ¿Quiere? Yo no se lo voy a presentar, porque a mí que me… pero si usted quiere… ¿Píscore es un apellido griego? Píscore, Éster Píscore, ah, que se casó con García, que era el griego. Éster Píscore de García el griego. Éster Píscore… la maestra la llamaba por su nombre de pila o batería: “Estercita, ven para acá”; y ella no iba porque era díscola; era “discóbola”, se dice en griego. Éster, la discóbola, de García; y había hecho el servicio militar, cumplió bajo bandera… “¡Ester Píscore de García, presente! ¡Cuerpo a tierra, Píscore! ¡Venga para acá!”

NARRADOR
Cálmese, doctor… usted ha estado reflexionando, digamos por caminos sinuosos. Digamos, ha estado usted razonando… fuera del recipiente. Es mucho más simple; fíjese con qué natural casi displicencia lo menciono: la musa de la danza es Terpsícore.; como si no me importara nada.

DOCTOR
Éster Píscore, a mí tampoco me importa. Éster Píscore, es correcto.

NARRADOR
¡TERPSÍCORE.!

DOCTOR
¡ÉSTER PÍSCORE!

NARRADOR
¡TERPSÍCORE.!

DOCTOR
Ester Pisis, Este Pisis, Ester

NARRADOR
¿Qué Pisis?

DOCTOR
No, no sé si es de Piscis, no sé cuándo nació. Estesis, estecis, tiene cistitis; si es de Piscis puede tener cistitis. Es Pisis tisis es Ester Pisis sit. Es tesis tis tipos tisipidipis isis disis isipisistisis disispisisdisis disis pisis disis… This is the pencil; this is the pencil of Ester Píscore. This is not the pencil of Louis Jefferson. Is this pencil of Louise Jefferson? No, you know why, because this pencil is of Ester Píscore, this pencil is of Ester Píscore, this pencil. Is this pencil of Ester Píscore? No, this is the pencil of Ester Píscore. Wait a moment, wait a moment! Where is Ester Píscore just now? Is she cleaning the blackboard? Is she clapping hands at the publico? Is she looking for a bus at the avenue? Look at the feet… No, she went to the bathroom!

NARRADOR
My dear friend, my dear friend… you are… equivocated. Y yo creo saber la razón de su error; lo que pasa es que la palabra Terpsícore. lleva una pe y a continuación una ese, lo que podríamos denominar un “diptongo de consonantes”, o, “diptongonante”, según algunos autores; algunos hasta le dicen “consonantongo”, allá ellos; es una simple yuxtaposición de consonantes. Dígame, usted, ¿normalmente tiene dificultades con la yuxtaposición?

DOCTOR
No he recibido queja alguna, hasta ahora.

NARRADOR
Fíjese cómo lo pronuncio yo: Terp-sícore: el labio superior arriba, el labio inferior abajo

DOCTOR
La posición tradicional

NARRADOR
Doctor le propongo que practiquemos; a ver…

DOCTOR
¿Aquí?

NARRADOR
Sí, por qué no. Haga “ps”

DOCTOR
¿Aquí? ¡ah! ¡el conosonantongo! ¡ps! ¡ps! ¡ps!

NARRADOR
Le sale perfecto, muy bien.

CAMARERO
¿Llamaban los señores?

NARRADOR
Eh… sí… ¿qué tenemos para comer hoy?

CAMARERO
Bien, para hoy tenemos, si los caballeros gustan, podrían comenzar… bueno… de primero, tenemos, de primero, el cheff recomienda, tenemos… eh… en un restaurante de esta categoría, naturalmente, todo muy fresco tenemos, de primero… y de segundo, también. Bueno, imagínense ustedes…

DOCTOR
¿Qué le pasa?

CAMARERO
Lo tengo en la punta de la lengua, y por más que… no…

NARRADOR
¿Por qué no trata de recordar?

DOCTOR
Tiene la carta en la mano, lea la carta.

CAMARERO
(leyendo la carta)
“Querido sobrino, aquí estamos todos muy bien y te echamos de menos; techamos de menos, porque se nos acabaron las tejas, el mes próximo terminaremos de techar. Tuya, tu tía Carolina”. Bueno, es todo lo que dice.

DOCTOR
Muchísimas gracias, retírese, tiene un 8. Yo no podía comprenderlo de ninguna manera, querido colega, porque usted lo pronuncia de manera incorrecta; la musa de la danza es Terpsícores…

NARRADOR
¿Cómo va a ser “Terpsícores”, si es una sola? ¿O a usted sus amigos le dicen “hola, ¿cómo te va, Albertos?” Es una: Terpsícore.

DOCTOR
Mis amigos me dicen Luis. También es uno Aristóteles, Arquímedes, Eurípides, “Platóns”; albóndigas; platóns de albóndigas…

NARRADOR
Perdóneme doctor, pero noto en usted una incontenible e irrefrenable tendencia y/o compulsión a referirlo todo a temas de la ingesta, y/o/u… ae ae… gastronómicos. De sus palabras surge a las claras…

DOCTOR
No, se baten las claras de huevo a punto de nieve, se lo mezcla con el almíbar y…

NARRADOR
La danza, la danza, querido amigo, una de las expresiones más genuinas del ser humano que se manifiesta con saltos, giros, contorsiones, se baten palmas…

DOCTOR
No, se baten las claras de huevo a punto de nieve, se lo mezcla…

NARRADOR
¡No, no!. Se baten palmas ¿no vio que los bailarines se marcan el ritmo batiendo palmas? Por ejemplo… (comienzan a dar palmas)

CAMARERO
¿Llamaban los señores?

NARRADOR
Eh, sí, ¿qué tenemos para comer hoy?

CAMARERO
Bien, para hoy tenemos lengua a la vinagreta, ajíes rellenos, pulpo a la gallega, y merluza.

NARRADOR
Caramba, caramba…

CAMARERO
No, caramba no nos queda, lo lamento mucho, van a tener que elegir algo del menú.

DOCTOR
¿Cómo puede ser la merluza?

CAMARERO
La merluza puede ser a la plancha, o bien arrugada

NARRADOR
Perdón; después de los pimientos rellenos y la lengua a la vinagreta, ¿qué viene?

CAMARERO
Un poquito de acidez

DOCTOR
Está bastante mejor.

NARRADOR
Hoy está bien, así que hoy no le hacemos el electroshock; de todas formas, siga con las pastillitas, con los psicofármacos, y nos ve el lunes.

DOCTOR NARRADOR
Se baten las claras de huevo a punto de nieve, se lo mezcla con el almíbar, y se lo hornea unos 20 minutos aproximadamente, hasta tener terminado ese pequeño pastel de forma ahovada llamado merengue, que lo vamos a dividir en dos mitades: la mitad inferior, o hemimerengue inferior, la podemos cubrir con un poco de mermelada de fruta, o crema Chantilly, y la mitad superior, o hemimerengue superior, o ut supra hemimerengue, la podemos decorar con una pequeña fruta, por ejemplo una sandía, en la parte de arriba… Las danzas tropicales han tenido su auge en los salones de Occidente, es decir, por ejemplo tenemos el cha-cha-cha, que […] con leves deformaciones del mambo; pero teníamos dos orígenes para las danzas tropicales: las de origen afroamericano, y también las de origen andaluz, como el tango, la rumba, el tanguillo, la rumba, y también tenemos el merengue, el joropo, la cumbia, inclusive, tiene una…

NARRADOR
¿Una sandía?

DOCTOR
Una pequeña, de 8 kilos.

NARRADOR
(Silba) ¿Y no le aplasta el merengue?, disculpe que se lo diga…

DOCTOR
Sí, a veces se aplasta el merengue, porque si usted pone…

CAMARERO
¿Llamaban los señores?

NARRADOR
Sí. ¿Qué tenemos de postre para hoy?

CAMARERO
De postre tenemos merengue

TODOS¡ De postre tenemos merengue! (cantan con ritmo tropical) ¡de postre tenemos merengue! ¡de postre tenemos merengue!

CARLOS NÚÑEZ CORTÉS
¡De Johann Sebastian Mastropiero su merengue titulado “El negro quiere bailar”! ¡2, 3, 4!

TODOS
Ya llega el fin de semana, ya es la hora de gozar
el negro ya se prepara, el negro quiere bailar.
No puede ya contenerse, ya no se puede frenar
el negro quiere moverse, el negro quiere bailar.

¡Ay! ¿Qué quiere el negro?
el negro quiere bailar
¿Qué quiere el negro?
el negro quiere bailar
pero hay un inconveniente…
el negro quiere bailar
un pequeño inconveniente:
¡el negro no sabe bailar!

El negro piensa en la danza, y no sabe cómo hacer
al fin el negro se lanza, decide ir a aprender.
El negro va a la academia para aprender a bailar
la profesora le enseña los pasos que debe dar:
Un paso para adelante, un pasito para atrás,
un paso para adelante, un pasito para atrás.
Un paso para el costao, un paso p´al otro lao
un paso para el costao, un paso p´al otro lao.
Saltando p´a la derecha, saltando para la izquierda
saltando p´a la derecha saltando para la izquierda.
Para arriba las manos, para arriba las manos,
moviendo la cintura, moviendo la cintura
moviendo las caderas, moviendo las caderas
se dará media vuelta, se dará media vuelta.

Las manos, las manos
las piernas, las piernas
los brazos, los brazos
caderas, caderas.

Las manos, las manos
las piernas, las piernas
los brazos, los brazos
caderas, caderas.

El negro está muy contento
bailando está todo el día,
y baila toda la noche
y baila con alegría.

DANIEL RABINOVICH
Bailar de esta forma puede ser perjudicial para la salud.

TODOS
El negro baila que baila, gusta bailar
el negro baila que baila, sin descansar.

¿Qué dijo la profesora? Que moviera las manitos
¿Qué dijo la profesora? Que moviera las caderas
¿Qué dijo la profesora? Que moviera el esternocleidomastoideo.

Qué bonito baila el negro, piensa solo en bailar
qué bonito baila el negro, sin cesar.

¡Quinta posición!
Pas de bourrée!
Une pirouette!
Une grande jetée!

El negro entonces sospecha que ha sufrido un traspié
que en la academia que ha ido lo que se enseña es ballet.
Y a que ninguno adivina dónde baila el negro hoy:
hizo brillante carrera, es bailarín del Bolshoi.


Disney – Mickey, Donald, & Goofy – Mickey’s Service Station

abril 17, 2008

Un clásico dibujo animado en blanco y negro colorizado profesionalmente.

Esta fue la primer aparición de Mickey, Donald, & Goofy como trío en el mismo episodio.